Pedazos de nuestro pueblo, pedazos de nosotros mismos. Adéntrate en este blog y descubre trocitos singulares de nuestro presente y de nuestros antepasados. Espero que te guste y espero tus comentarios al final de los artículos.
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domingo, 26 de julio de 2015

SANTA MARÍA MAGDALENA: APUNTES HISTÓRICOS SOBRE SU FECHA


Casas de Haro siempre ha gozado de una idiosincrasia peculiar: en verano, las fiestas de Santa María Magdalena se celebran el último domingo de agosto. Pero, históricamente, la festividad de nuestra patrona ha tenido otras fechas. En este artículo queremos mostrar las fechas que ha tenido esta fiesta y ayudar a desentrañar las posibles dudas que se puedan tener.







Todos estamos de acuerdo en que la festividad de Santa María Magdalena es el 22 de julio. La celebración en esta fecha que establece el santoral católico es de todos conocida.

Mencionemos que el culto a Santa María Magdalena es muy antiguo, ya que la Iglesia siempre veneró de modo especial a los personajes evangélicos más cercanos a Jesús. La fecha del 22 de julio como su fiesta ya existía antes del siglo X en Oriente, pero en Occidente su culto no se difundió hasta el siglo XII, reuniendo en una sola persona a las tres mujeres que los Orientales consideraban distintas y veneraban en diversas fechas. A partir de la Contrarreforma, el culto a María Magdalena, "pecadora perdonada", adquiere aun más fuerza.

Sin embargo, en Casas de Haro se cree que nunca se ha celebrado en esa fecha. Al menos, no hay textos escritos que así lo corroboren. Es de suponer que cuando la iglesia de Santa María Magdalena se consagra en 1750, la festividad de Santa María Magdalena tuviera lugar en su día original, es decir, el 22 de julio. Esta idea no sería descabellada, porque en ese mismo lugar existía antes una ermita, con advocación a la abuela Santa Ana, y su festividad se celebraba el 26 de julio. Con el cambio de advocación, la nueva imagen, que llegó a Casas de Haro en la década de 1740-1750, se modificó la fiesta asimilándola a la nueva fecha.


Pero a lo largo de los años se pudo observar que las necesidades agrícolas, encaminadas a la siembra, hacían que el ciudadano no pudiera disfrutar como era debido de la festividad, dado que se hallaba inmerso en las labores propias de la época, esto es, la siega. En una fecha indeterminada, entre la inaguración de la Iglesia y el siglo XIX, se debió cambiar la festividad a una fecha más propicia para todos, es decir, el primer fin de semana de septiembre.

En 1863, el Ayuntamiento suspende una sesión ordinaria por la festividad de la patrona. En esos momentos, todas las semanas se celebraba una sesión ordinaria por ley en todos los Ayuntamientos, y en Casas de Haro se celebraba el domingo. En las actas de nuestro Ayuntamiento podemos ver una diligencia, que el Secretario del Ayuntamiento refleja en el libro de actas, para dar cuenta el porqué no se ha celebrado dicha sesión:

DILIGENCIA.- La pongo, de que el día seis de septiembre, y año del sello, no se celebró sesión, por ser el día de función solemne de la Patrona del pueblo, Santa María Magdalena”.[1]


[1] Aquí tenemos la prueba que las fiestas de Santa María Magdalena, se celebraban el primer domingo de septiembre, puesto que el 6 de septiembre de 1863 caía en domingo. Como todos los domingos había sesión ordinaria, este domingo se tiene que suspender por oficio de la patrona.
De ahí que veamos que la festividad de la patrona siempre se ha ido celebrando el primer fin de semana de septiembre, por ser más propicio a los agricultores y a las labores del campo. Un siglo después, concretamente, en el año 1965, se sigue celebrando la festividad el primer domingo de septiembre. En el acta del Ayuntamiento de 31 de agosto de 1965, se acuerda lo siguiente:

“Los señores del Ayuntamiento quedan enterados por su Presidente de que los próximos días 5 y 6 de septiembre se celebra en esta localidad las fiestas en honor de su Excelsa Patrona Santa María Magdalena, en cuyos actos se celebran funciones religiosas y profanas, acordándose por los señores concejales que este consejo asista en Corporación a los expresados festejos, demostrando una vez más el respeto y amor de este Municipio a la Divina Señora"
Quizá porque eran demasiado tardías, porque coincidían con la del vecino pueblo de Minaya, que celebraba sus festividades en honor al Beato Alonso Pacheco, celebradas el día 7 de septiembre, el caso es que el año 1980 es el primer año en que nuestras fiestas se celebran en la fecha que ahora mismo se celebran, el último domingo de agosto. Pero no sólo hemos cambiado las fechas de nuestras fiestas. El vecino pueblo de Casas de Fernando Alonso también modificó las fechas del Cristo, del último domingo de septiembre, a finales de agosto, y muchos años coinciden con las nuestras.

En el año 1980 publicamos un cartel de los festejos taurinos, en los que podemos ver que las fiestas se habían modificado al último domingo de agosto, es decir, el día 31 de agosto, y el día 1 de septiembre.



Actualmente, ha habido ciertos atisbos de polémica por un lado, de debate por otro, en el sentido que habría que cambiar las fiestas de nuevo de fecha, dado que cada año la Cooperativa de nuestro pueblo comenta que hay que vendimiar antes. Y no sólo eso, sino que muchos de los turistas que nos acompañan en estas entrañables fechas, suelen tener que irse para el domingo de las fiestas, perdiéndose lo demás.



En opinión personal, las fiestas deberían dejarse como están; de los siete posibles calendarios que existen, hay dos posibles escenarios:
- LA FIESTA DE LOS TURISTAS. Más motivada hacia ellos, el último domingo de agosto coincide con el día 24 de agosto, y es más propicio para los turistas, dado que se adelantan.
- LA FIESTA DE LOS DEL PUEBLO. Peor motivada hacia el turismo y la agricultura, dado que la fecha de la celebración coincide con el 31 de agosto, y los dos últimos días de la fiesta, ya en septiembre, llevan aparejado a que sólo las disfrutemos los que residimos todo el año en el pueblo, dado que los turistas tienen que volver a trabajar, y no pueden quedarse esos últimos días.


Si bien los tiempos han cambiado, y nos hemos acostumbrado a esta fecha, podríamos probar a modificarlas a otras fechas más convenientes al turismo y a la agricultura, fuente de riqueza esencial de nuestro pueblo. Ahora bien, devolverlas a su festividad original sería un descabello. Normalmente, el turismo siempre viene para la segunda quincena de agosto, y devolverlas a finales de julio convertiría nuestra fiesta en una de las primeras del calendario festivo de la comarca. 


Sin embargo, como todo en la vida, no estamos exentos de opiniones a favor y en contra. Lo importante es celebrar la festividad de Santa María Magdalena como mejor nos parezca, y e intentar contribuir un poco para que los festejos sean vistosos y podamos hacer gala de nuestra hospitalidad.



sábado, 17 de enero de 2015

LOS QUINTOS

Es complicado hablar del fenómeno de las quintas y de los quintos. En primer lugar, porque prácticamente todos nosotros hemos vivido en mayor o menor medida tal fenómeno; y por otro lado, porque en los tiempos que corren ha sido una tradición tan arraigada que sería difícil describirla con veracidad, puesto que cada uno tiene sus recuerdos sobre su quinta, su año. Todos los hombres de nuestro pueblo tendrán en la memoria la fecha mágica de su 18 cumpleaños, no sólo por cumplir su mayoría de edad, sino también porque antiguamente se celebraba una tradición que hoy en día se ha ido perdiendo. Nos referimos a los quintos.

Una quinta es un año de nacimiento. Y todos los nacidos durante ese año son quintos o quintas. De ahí que Casas de Haro celebre cuando llegan festividades señaladas comidas o cenas de quintos. Por tanto decir que Fulano es de la quinta de Petrano es decir que los dos nacieron el mismo año. También se suele saludar en ocasiones a la persona que nació en tu mismo año como "quinto" o "quinta".

Los quintos eran aquellos mozos que iban a ser alistados en el ejército. Y por tanto, celebraban una fiesta alrededor de estas fechas. Había dos momentos del año en que salían los quintos. En diciembre, ya sabiendo el destino al que se iban a realizar el servicio militar, que salían por navidades y que pedían para pagar los gastos del anterior enero (si lo había) y llevarse algo de dinero al destino que le habían encomendado y todos aquellos que iban a salir durante ese año, que también disfrutaban de una fiesta, pero que pagaban lo que consumían a escote o lo dejaban debiendo en comercios o bares hasta diciembre de ese año en curso.

Normalmente, siempre había uno de los quintos que era el capitán (por ejemplo, en el vecino pueblo de Benítez, Pascual Martínez Martínez en "Tradiciones y costumbres de Casas de Benítez", Excmo. Ayuntamiento de Casas de Benítez, 1996, cuenta que se le llamaba "maestro") que era el que iba dando órdenes a todos los demás quintos. También disponía de una correa para hacer cumplir sus órdenes. El capitán era el quinto mayor, el que había nacido primero del año. Luego estaba el benjamín de la cuadrilla, aquel que había nacido el último del año, que era el que hacía las cuentas. Antiguamente, se solía nombrar a uno de los quintos estudiantes. Su vestimenta era sencilla, todos ellos llevaban unas gorras militares que iban pasando de generación en generación y de año a año.



Esta costumbre tuvo raigambre en nuestro pueblo y la gente estaba acostumbrada a convivir con la juventud, llamada a quinta. Los quintos se reconocían por un típico sonido, el de la turuta, que no era otra cosa que una caracola grande de mar que hacían sonar por las calles. Antiguamente también manejaban un carro en el que iban recogiendo cualquier tipo de leña para conformar la hoguera de San Antón, en su plazuela. Por supuesto, era la hoguera mayor del pueblo, y cuando estaba en ascuas, era tradición que los mozos de la quinta la fueran saltando uno a uno, a veces obligados por los correazos del capitán.

La ermita de San Antón es prácticamente tan antigua como el pueblo mismo. San Antón siempre ha sido un santo muy arraigado en la cultura española, dado su carácter protector de los animales. Y como pueblo agrícola y creyente, todo el mundo tenía una especial devoción al santo. El día anterior a su festividad, los quintos de ese año realizaban una hoguera con gavillas de sarmientos, leña caída o robada en dicha plaza. También se tenía por costumbre invitar a las quintas -a las chicas que habían nacido en ese mismo año-, durante la celebración de San Antón, o los días anteriores.



No era extraño encontrar muchos vecinos que también hacían una pequeña luminaria en la puerta de sus casas, a modo de vecindad, en la que compartían patatas, buñuelos, vino, aguardiente y otro víveres para celebrar el santo. En estos tiempos, ninguna calle del pueblo estaba alquitranada y prácticamente era la única diversión en un pueblo en el que el tiempo no discurría a la velocidad que disfrutamos ahora. Antiguamente un chiquillo podía ver los montones de ceniza el día de San Antón en todas las calles del centro, cercanas a la ermita de San Antón.


Se tiene constancia en nuestro Ayuntamiento del reemplazo de las quintas. El 11 de abril de 1841 tenemos el primer testimonio escrito de reemplazo y de quintas. Se realizaba el sorteo en la casa del alcalde, por no disponer de salón de sesiones, ni de Ayuntamiento y se avisaba del sorteo con el repique de las campanas, que finalizaba cuando había sido realizado el sorteo. Pero la costumbre de celebrar los quintos durante la festividad de San Antón tendríamos que remontarla a principios del siglo XX, dado que los reemplazos de mozos y las quintas se realizaban cercano el día 17 de enero, que era el día en que se celebraba San Antón y normalmente los mozos ya sabían que iban a formar parte del actual reemplazo y, por tanto, dispuestos a cumplir con el servicio militar. Por ejemplo, el 11 de enero de 1903, el Ayuntamiento realiza el reemplazo de mozos que recibirán el servicio militar obligatorio.

     Se trata de 13 personas que forman el reemplazo, sin embargo, seis de ellos han muerto, con lo cual 7 hombres son los que están alistados como quintos este año. El proceso de formación del alistamiento es el siguiente:
  •  Formación del alistamiento (Ayuntamiento, encargado del Registro Civil: Isidoro Perona Giménez y el Cura Párroco: Ramón V. Martínez.) 
  •  Se alistan los mozos que vayan a cumplir 20 años desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 1903. 
  •  La quinta para el reemplazo ordinario del ejército se forma conformando el Padrón y confrontando éste con el libro de bautismo, el registro civil y las listas de declaraciones de mozos. 
  •  Esta quinta también la pueden formar personas entre 20-40 años, que no hayan sido incluidos en sorteos anteriores. 
  •  Las copias aparecen fijadas “en los sitios de costumbre” durante 10 días.

Recordemos que durante los días de Navidad los quintos se hinchaban a comer, a beber y a andar de pedigüeños por las calles. En unas casas les daban dinero, en otras una botella de vino, en otra un conejo; en ocasiones, hasta saltaban algún corral que otro y realizaban algún destrozo de chiquillos. La cooperativa siempre ha facilitado vino a los quintos, también como tradición, prácticamente desde su fundación en 1956. También alguna vez ha sido sonada alguna deuda que han mantenido con algún establecimiento al que se han negado a pagar, o a circular por la calle ebrios, con cánticos, etc...

Durante los años 90 del pasado siglo, ya a finales del siglo XX, se elimina el servicio militar obligatorio, la antigua "mili"; en unos casos sustituyéndola por trabajos a la comunidad (los llamados objetores de conciencia), y dejando fuera del reemplazo a estudiantes, etc... Esta tradición moría tras estar arraigada en nuestra población. Y como tal se fue uno de los momentos más esperados por los chicos jóvenes del pueblo, el momento en que abandonaban la juventud y volvían de la mili hechos unos hombres, dispuestos a casarse, a trabajar y a formar parte del tejido social de Casas de Haro.










domingo, 2 de marzo de 2014

LAS FIESTAS: PINCELADAS HISTÓRICAS

Nuestra historia deja entrever que no hemos sido un pueblo que tuviera muchas fiestas. La fiesta, como manifestación popular, surge como día especial en el que no se trabaja. Nuestro pueblo se ha caracterizado, prácticamente, desde su fundación, por hallarse imbuido del espíritu agrícola. Y el calendario agrícola ha determinado toda fiesta que se haya tenido.

La Iglesia Católica ha ejercido también una importante visión centralista de la vida de Casas de Haro. Desde su fundación, nuestro pueblo ha acogido sendas iglesias y ermitas para poder honrar a nuestros patrones y santos destacados, en esa visión del mundo agrícola. Y es que tenemos que destacar que nuestras fiestas tienen siempre un contenido religioso, pero también están relacionadas con el calendario agrícola. El agricultor y ganadero siempre se ha encomendado a los santos y a las plegarias para conseguir una buena cosecha o protección para su ganado. Imágenes como la de San Gregorio, San Antonio o San Antón Abad, San Isidro Labrador han sido parte de nuestra vida agrícola y de nuestro pasado, dándoles una importancia en nuestro pueblo.

Hecha tal salvedad, hablaremos sobre las dos fiestas mayores que forman parte de nuestro pueblo. En 1750, como ya vimos en otra ocasión, se consagra la Iglesia de Santa María Magdalena, en el Barrio de Abajo, y en los años 1780-1790 se consagra la ermita de San Julián, en el Barrio de Arriba, que sufrirá diversas restauraciones.

La festividad religiosa de Santa María Magdalena se ha realizado siempre el primer domingo de septiembre. Se instituyó así desde el siglo XVIII debido a que las labores agrícolas de siega no permitían realizar la fiesta en el calendario tradicional, el 22 de julio. Sin embargo, San Julián ha sido y es el 28 de enero, y así se ha celebrado desde siempre por los habitantes del Barrio de los Pavos, ahora Barrio de Arriba.

Se tiene constancia de supenderse durante el siglo XIX que la sesión del Ayuntamiento del primer domingo de septiembre, por ser el día de la misa solemne y función de la Patrona. También tenemos referencia en San Julián sobre días de sarmentera de viñas o recogida de oliva, en las que se pedía al teniente de cura-párroco que suspendiera las novenas y misas por hallarse en labores agrícolas. Sin embargo, la festividad litúrgica de San Julián jamás ha sufrido un cambio de fecha.

Durante estos años, la festividad de nuestros patrones se ha celebrado con los medios que había. Normalmente se realizaba en el día de su fiesta, en el caso de Santa María Magdalena, el primer domingo de septiembre, y en el caso de San Julián, el 28 de enero, y consistía en una función religiosa: una misa y procesión. Asimismo, debemos comentar que los dichos a nuestra Patrona forman parte intrínseca del culto que se celebraba a la misma, y con cierta periodicidad, se realizaba por los habitantes de Casas de Haro. Antiguamente, fuera de esta representación religiosa, no existía mayor boato de festividad.

Muchos mayores de nuestro lugar recuerdan que para ese día iban vestidos con cierto pundonor y aplomo. Se vestían de domingo para ir a la celebración, y en su casa se comía bien. Se cocinaba un arroz, un tojunto y las casas menos tocadas por la fortuna, una fuente de chorizos con huevo. No fallaba la familia de alrededores y la vecindad. Se preparaban unas cuervas y se hacían bailes. Se contaban historias y los mayores jugaban con los más pequeños. 

En definitiva, era un día familiar. Y podemos hablar lo mismo de la festividad de verano que de la de invierno. No había presupuesto para festividades en nuestro Ayuntamiento. Eran festivos que se convertían en una reunión familiar. 

No podemos dejar de hablar de la hoguera de San Julián. Desde antiguo, se utilizaba su plaza, su puerta, para ofrecer una luminaria en honor a nuestro Patrón. En ella, los habitantes de la parte de arriba formaban corro y hablaban de muchos y variados temas. El clima de vecindad se vivía como mejor se podía: uno llevaba un dulce, otro un puñado de garbanzos, otro ponía el vino, otro llevaba un poco de carne de la matanza, y en unión a sus otros vecinos, se utilizaba la hoguera como compañía en tan dichosa noche.

Si avanzamos a mediados del siglo XX, concretamente al año 1970, nos encontraremos con una Comisión de Festejos que ya organiza la festividad de Santa María Magdalena -y lo más probable que también la de San Julián-, en la que eligen la primera Corte de Honor y la primera Reina de las Fiestas. Esta tradición, prácticamente, ininterrumpida, se comenzó por el auge que los concursos de belleza tuvieron en los años de la posguerra española. Es probable que ya durante años anteriores organizaran festejos; de hecho, solicitudes para traer al pueblo toros, o la elección de Reina y Damas de Honor durante 1969, así lo atestiguan.

Pero nos vamos a detener en el año 1971. Es el primer año en el que tenemos un libro de las fiestas. Es el primer año en que podemos desgranar, ciertamente, algunas características que nos ayudarán a comprender mejor el fenómeno de las fiestas.

  1. Las fiestas de Santa María Magdalena se celebraban el primer domingo de septiembre (4-7 septiembre)
  2. Se realizaban pasacalles, que durante estos años se llamaban Diana. Este año se realizó por la banda musical de El Provencio. Imaginémonos a las 8 de la mañana realizar la Diana con una compañía de gigantes y cabezudos.
  3. Ya había exposiciones de pintura. En este caso, exponen Juan Jiménez Moreno y Apolonia Moreno.
  4. No podemos hablar de pólvora, debemos hablar de unos maravillosos fuegos de artificio.
  5. En el Ayuntamiento, se elegía a la Corte de Honor de ese año siguiente, el primer día de la fiesta, que serían agasajadas con unos regalos y con las bandas que las damas del año anterior les cederían.
  6. Ya existía nuestra agrupación de fútbol, puesto que el día 5 de septiembre de 1971 se celebró un encuentro de fútbol entre la Arrixaca, de Murcia, y la U.B. Casas de Haro.
  7. No existía espectáculo taurino, aunque es de suponer que estos espectáculos taurinos se celebrarían en años sucesivos, sin continuidad en el tiempo.
  8. Se realizan concursos de arada, carrera pedestre, tiro al plato, carrera de sacos. Los premios consistían en trofeos y también en botellas de whisky.
  9. Por supuesto, no podía faltar una verbena, en honor a la Corte de Honor, con grandes sorpresas y variedades. 
En estos años, se cobraba por entrar a dicho baile. En nuestro Ayuntamiento existen concienzudas cuentas en las que se sabía lo que se había obtenido de las entradas y de la barra de la verbena diariamente, y todo lo que la Comisión de Festejos se llevaba organizado en una cuenta.

Reproducimos lo que nuestra Comisión de Festejos de 1971 nos comenta. La historia nos ayuda a observar que sus deseos, con el hecho de ser buenos, no pudieron ser realizados hasta muchos años después. Nuestra Comisión de Festejos buscaba la construcción de una piscina pública; debemos esperar hasta el año 1988 para poder ver culminado tan loable deseo de esta Comisión de Festejos.

"En la Caja Provincial de Ahorros, sucursal de San Clemente, se halla ingresada la cantidad de 40.000 pesetas a nombre de "Comisión de Festejos", producto del primer año de constitución de la misma, por lo que nos ha servido de estímulo para continuar laborando en beneficio de nuestro pueblo, ya que con este primer ingreso hemos dado el mayor paso para conseguir nuestra meta propuesta: Una Piscina Pública.
Es de destacar el extraordinario gesto de D. Pedro José López y señora al donar grauitamente más de 3.000 metros de terreno para la instalación de esta piscina, a los que desde aquí, en nombre de la Alcaldía y de toda la Comisión, expresamos nuestro enorme agradecimiento.
El costo total de las obras asciende, en un principio, a unas 300.000 pesetas, según se deduce de los informes facilitados por las diferentes casas comerciales que nos han visitado. Nuestro deseo sería empezar y terminar en este mismo año, pero esta cifra nos retiene un poquito; por ello pedimos desde esta pequeña atalaya el apoyo de todos, pues para todos ha de ser, ya que contando con él, según experiencia adquirida, podemos hacer reales nuestros sueños. El Ayuntamiento en pleno nos alienta y con un poco más de tesón los Organismos competentes se darán cuenta de nuestro esfuerzo y veremos convertido nuestro empeño en una feliz realización.
Con la lección del año precedente, la dirección de las autoridades y el sacrificio de estos diminutos pioneros, que cuando consiguen estos beneficios no son sacrificios sino alegrías, intentamos mejorar en lo posible todos los festejos en honor de nuestra Patrona, para que la alegría de estos días se reparta por doquier con todos los actos y competiciones organizados en las que no faltarán los preciados trofeos.
Con el deseo de que paséis unas felices fiestas, os felicita cordialmente LA COMISIÓN DE FESTEJOS".


Seguimos viajando en el tiempo. Y nos detendremos en la Festividad de Santa María Magdalena de 1974 (31 de agosto a 3 de septiembre, siendo la festividad el 1 de septiembre, domingo), en la que podremos observar los siguientes detalles curiosos:

  1. El sábado de las fiestas, a las 6.30 horas, se produce un espectáculo de variedades y la suelta de vaquillas para deleite de la juventud.
  2. A las 9 de la noche, al igual que en 1971, se produce un concierto en la plaza Mayor de la Banda de Música de El Provencio.
  3. El día de la Patrona, a las 12,45 horas, y después de la Misa Solemne se produce "procesión solemne con la Imagen de la Santa, en donde reaparecerá nuestra tradicional Danza por los Mozos del pueblo".
  4. Por la tarde, se realiza una novillada con cuatro novillos, y un espectáculo de majorettes, de la Roda. Al día siguiente, habrá un espectáculo cómico-taurino.
  5. Tiro al plato, de carácter comarcal y de carácter nacional.
  6. A las 7 de la tarde del 3 de septiembre "extraordinario festival de Coros y Danzas de la Sección Femenina con participación de cinco grupos folklóricos de renombre internacional, concurrirá nuestro Grupo de Danzas con su más valiosa manifestación".
  7. Este año no hay verbenas.
Si en algo podemos destacar el año 1975 es que es el primer año en el que la fiesta se modifica. Ya no se celebra el primer fin de semana de septiembre, sino que se celebra el último domingo de agosto, coincidiendo con que este domingo es el 31 de agosto. Es de suponer que se cambió la festividad para que no cayera tan tarde, y coincidiera con la labor agrícola de la vendimia.

  1. Se incluía una suelta de vaquillas que sería corrida por la juventud de Casas de Haro.
  2. El 31 de agosto se realizó una exhibición de aviones acrobáticos de Leganés.
  3. Se realizó un espectáculo de marionetas y guiñol.
  4. El tiro al plato se organizó de forma local y comarcal.
  5. Se realizó un concurso de catadores de vino a nivel comarcal.
Viajamos a 1978. En él nos encontramos que los mayordomos, personas del pueblo que se habían casado durante ese año, realizaban una "petición" con la Banda de Música recorriendo todas las calles del pueblo. De este año, podemos destacar que las fiestas duraban desde el sábado hasta el lunes, no existiendo el martes de las fiestas.






















En 1979, la juventud de Casas de Haro inventa las carrozas. Se describe a la perfección en el libro de las Fiestas de 2006. "Todo comenzó una tarde-noche en los antiguos "machones", cuando los/as adolescentes de 1979, decidieron participar en las fiestas organizando y creando carrozas con temas de nuestra tierra, o de tierras y épocas lejanas (...)
La alegría, la amistad y el acogimiento que caracteriza a los ciudadanos de nuestro pueblo han permitido que las carrozas sigan perdurando en el tiempo, recogiendo las nuevas generaciones el testigo de la unión y participación en nuestras entrañables fiestas de Santa María Magdalena.
Cada persona forma parte del desfile de carrozas, no sólo la que sale en ellas, sino la que ayuda desde la trastienda y la que con su presencia y aplausos valora su recorrido por las calles principales de nuestro pueblo (...)". 

En este recorrido por los festejos de Santa María Magdalena, el año 1987, siguiendo también el libro de las fiestas de 2006, "fue donde surgió el primer remojón, que se inició después de la comida de "los tojuntos" cuando todos los participantes nos pusimos a barrer laplaza y, por supuesto, para no levantar polvo, había que regar, y se terminó regándonos entre nosotros, siendo la actividad lo más esperado de las fiestas". Durante unos años antes, se intentó realizar un concurso de gachas manchegas, sin mucho éxito de convocatoria. Se dio, sin embargo, con el plato al utilizar la carne que salía de las reses de las becerradas para cocinar este plato típico. 





















Nuestras fiestas han ido realizándose con mayor o menor acierto por las sucesivas corporaciones y comisiones de festejos. Pero lo principal es que cada día tiene una característica propia, que ha lugar de distinguirlo de los demás. Este prefijo para las fiestas ha dado lugar a no poca controversia en los últimos años al querer modificarse los días de celebración. Se ha querido, por unos, volver a su festividad original, coincidiendo con las del vecino pueblo de Minaya; y otros, en atrasarlas aún más, coincidiendo con el vecino pueblo de Casas de Fernando Alonso. Y digo yo, ¿por qué no se devuelve a su festividad original? ¿por qué no se celebra el 22 de julio? Si no estamos dispuestos a irnos a celebrar nuestras fiestas patronales en julio, creo que tampoco deberíamos cambiarlas de fecha.




















Pero volvamos a las fiestas de nuestra Santa. Los días están prefijados, y el calendario está hecho. Es muy raro que se modifiquen actos que, ya por tradición, aparecen en nuestros programas año a año:

  • JUEVES: Semifinales de fútbol sala, con la fiesta joven. 
  • VIERNES: Día de la final de fútbol sala, con la coronación de nuestra Corte de Honor y el pregón de las fiestas.
  • SÁBADO: Día de las carrozas. También ha sido el día de celebración del encuentro de fútbol y el día del castillo de fuegos artificiales.
  • DOMINGO: Es el día grande, el día de la Patrona; en él se realiza el baile de la virgen, se celebran los toros-
  • LUNES: Es un día de asueto, en general. En él se realiza el concurso de dibujo, del que hemos hablado más arriba, que anteriormente se celebraba en los machones, y ahora en el parque de los Mártires. También es un día en el que hay celebración de espectáculos cómico-taurinos o la becerrada local.
  • MARTES: Es el día de los tojuntos y del "remojón". Quizá también sea el día de los más pequeños de la casa: tienen castillos hinchables por la mañana y tarde y los tradicionales juegos infantiles en la Plaza Mayor.
Esta historia no termina: la construimos todos nosotros, celebrando y participando en los actos. De estos últimos años, el primer año en que se publicó la foto de la Corte de Honor fue en 1994, el primer año en que se publicó en color a nuestra Corte de Honor fue 1997; desde entonces se han realizado muchas y notables portadas en el libro de las fiestas.

Destacaremos el año 2004, en el que se cambió el formato del libro de las fiestas, realizando el mismo con un formato A-4. Anteriormente era un libro más pequeño. También en el año 1997 se comenzaron a realizar reportajes fotográficos con fondos antiguos. Es una lástima que no se haya cogido el testigo y se haya realizado un archivo de dichas fotografías, realizando copias de las mismas, pues son testigos de nuestra historia.

En 2004, gracias al esfuerzo del Ayuntamiento, se trajo el espectáculo Garden, que durante el año siguiente acudió a Eurovisión. Y en 2005, se hizo un concierto con el grupo "El Sueño de Morfeo" que nos representó en Eurovisión en 2013, y "La Sonrisa de Julia".




Se han hecho homenajes: en 1998 sobre los maestros y el colegio en general; en 2006 sobre Modesto y Julián Buedo, Gabriel Pérez "Belín" y Suspicio Piqueras "Picio", grandes valedores de nuestro equipo de fútbol; en 2007 a Emiliano Cuenca Santos, Labores y Genuario, como transmisores de nuestras tradiciones orales; en 2009 sobre la recolección antigua de las aceitunas; en 2010 sobre los quintos del 59; en 2012 sobre el teatro en Casas de Haro y nuestro antiguo párroco, don Joaquín.

Pero quizá de las fiestas de Santa María Magdalena, se puede hablar con sus máximos protagonistas, los concejales de Festejos de nuestra población o muchos de nuestros padres y abuelos que formaron parte de esas primigenias Comisiones de Festejos.




Hablar de San Julián es hablar de una historia que va desde principios de los años 90 hasta la actualidad. Podemos hablar poco de los festejos anteriores, ya que no se conserva ningún fondo en el Ayuntamiento de nuestro pueblo. San Julián ha sido la fiesta del barrio de arriba por antonomasia y, como tal, tiene una importante característica: se celebre cuando se celebre se ha prefijado en estos últimos años una forma de organizarse las fiestas:

  • DÍA 27 DE ENERO: Día de la luminaria de San Julián.
  • DÍA 28 DE ENERO: Día del Patrón, con procesión desde arriba a la Iglesia del centro.
  • DÍA 29 DE ENERO: Día de San Julianete, en el que se devuelve a San Julián a su iglesia y se preparan las gachas, al estilo de los tojuntos de verano.
Ahora hablaremos de los diferentes libros de las fiestas de San Julíán, atendiendo a lo más característico o curioso de los mismos.

En los años 1994 y 1995 se realizaba un tiro de cuerda, una carrera de sacos y una cucaña. El día 29 de enero de 1995, en el que no había aún la preparación y degustación de gachas, se realizaba un espectáculo hinchable en la verbena municipal por la mañana y la tarde, y se realizaban dos sesiones de verbena.

En el año 1996, a las 13.30 horas del 29 de enero, hay un concurso de gachas en el parque. Tal fue el éxito de dicho concurso de gachas que aún hoy en día se sigue celebrando.

En el año 1997, se realiza una exhibición de perros adiestrados en la Nave Almacén y un campeonato de boleo. Además, el cambio de formato de estos años hace que no sean recordados en cuanto a diseño se refiere estos libros. Es preferible unos libros pequeños, manejables que con unos diseños rimbombantes, grandes y poco útiles. En el año 1998, se realiza un campeonato de petanca, una exhibición de aeromodelismo, un campeonato de poda, un espectáculo infantil de magia. Del año 1999 hay que destacar los campeonatos de rana y rana infantil, en el parque, y la chocolatada a la que se invitó a los asistentes al baile. Del año 2000, se incluye el campeonato de reja. En 2002, además de ser la primera vez en la que se representa a nuestro patrón en el libro de las fiestas, se realiza una exposición fotográfica sobre los cubos. De 2003, hay que destacar una exposición de manualidades de las Amas de Casa y un karaoke en la Casa de Cultura que fue grabado por la Televisión Visión 6.






















Del año 2004, hay que destacar el intento por parte del Ayuntamiento de hacer una invitación a paella, otro día diferente al de las gachas, y una concentración de videoconsolas en la Casa de cultura. Incluso en 2005 hubo un pregón, a cargo del Alcalde del vecino pueblo de Casas de Fernando Alonso. Ya desde hacía unos años se realizaba el concurso de tirachinas, pero va tomando cierto renombre y Casas de Haro entra en el circuito nacional de importancia de este deporte tradicional. También en 2005 hay una Carrera Popular y posteriormente, en 2008, una carrera de Mountain Bike, que se realiza durante varios años. Sin embargo, es una propuesta harto interesante que no fructifica, y que en estos últimos años no se ha realizado.




















En 2008, se realiza la inauguración de la ruta turística de los cubos y lugares rurales de nuestro pueblo, concursos de habilidad con tractor y remolque y un campeonato de videoconsolas, "Pro-Evolution 6". No hemos hablado de la importancia que nuestro Ayuntamiento da al teatro en la festividad de San Julián. Todos los años propone una obra teatral diferente, algunas con mayor o menor acierto, pero viendo la preeminencia que en este pueblo hay hacia el teatro.





















Hemos dado una vuelta por nuestras fiestas patronales. La mejor medicina para el alma y para el corazón, para tanto trabajo y para tanta tensión que trae el día a día es participar. Nosotros somos el alma de las fiestas de verano y de invierno, somos los que perpetuamos, o no, las opciones que Ayuntamientos de uno u otro signo preparan para nuestro gozo y deleite. De siempre hemos destacado por nuestra hospitalidad y por nuestra cercanía. Somos jueces y parte de que todo salga bien y debemos ser los que, con nuestra presencia y ayuda generemos que estas tradiciones y fiestas no se pierdan.

VIVA SANTA MARÍA MAGDALENA.
VIVA SAN JULIÁN.


viernes, 28 de febrero de 2014

LA FIESTA DEL CARNAVAL EN CASAS DE HARO

Hablar de Carnaval es hablar de celebración. Sin ese componente lúdico no podemos hablar de Carnaval, ni en Casas de Haro, ni en ningún pueblo de Castilla-La Mancha.


Pero también tiene como característica este antruejo un cierto descontrol, hilarante fórmula en la que se considera el mundo al revés: en el que el niño se convierte en anciano y el anciano en niño, el deseado mancebo en delicada dama, y la delicada dama en viril caballero.

Quizá ese "todo vale" implique que el Carnaval se viva desde las máscaras. Así nadie puede conocerte y sumergirte en ese "descontrol" que existe en esta fiesta. Se trata de una fiesta que en nuestro pueblo tuvo muchísima aceptación.


No estamos en mal camino hablando de cuadrillas enteras que ya iban de baile en baile y de día en día, desempolvando cualquier atuendo de la abuela que encontraban entre los baúles y arcones de las cámaras y supliendo en muchas ocasiones con imaginación cualquier problema de última hora: que hacía falta un componente, cualquiera se movía por el barrio de abajo, o el de arriba, y buscaba entre vecinos, familiares o amigos, para que salieran con el grupo.

Que faltaban unos leotardos verdes, se echaba a volar la imaginación y con ella los pasos para pedírselo a aquella persona que se sabía que lo tenía. Cuántas y cuántas procesiones a casa de la Magdalena, en el barrio de abajo... Cuántas y cuántas procesiones a casa de Pili y José María, llamado en el pueblo "el Gallo", para que saliera en uno u otro grupo. Cuántas y cuántas procesiones a casa de Juliana, la del Moreno, para que nos dejara esto, lo otro o lo de más allá... y lo mejor es que siempre salíamos espléndidos.

Y es que, amigos, antiguamente los Carnavales sí eran Carnavales. Aquellos días de exceso, descontrol, pero también de fiesta expléndida, de esos guateques en la discoteca Aida, abierta en 1978, y que supuso un punto y aparte para los carnavales. Anteriormente, en los bailes de El Pluma, de Graciano, etc... cualquiera podía ir y demostrar que el Carnaval era cosa de Casas de Haro.

Pero la gente aún hoy recuerda aquellas fiestas en el local Aida; aquellas semanas enteras de Carnaval que atraían gente de los pueblos de alrededores; aquella energía que derrochaba el pueblo para pasárselo escandalosamente bien. Esos carnavales que podían durar varios días, y que no finalizaba con el entierro de la sardina, sino que seguía ya entrada la Cuaresma, en la semana siguiente al carnaval.


Eran días de compañerismo, de feliz convivencia, de risas, de ilusión, de imaginación, de esperanza, de unión. Aquellos Carnavales que todos hemos disfrutado. En el Aida se hacían también carnavales infantiles por la tarde del sábado, y muchos niños y niñas nos disfrazábamos en ese entonces por la tarde y luego por la noche. Es más, nuestros padres se disfrazaban varios días 
seguidos. 


¿Es difícil continuar con esta tradición? No lo creo: ha decaído mucho; mientras que vecinos pueblos como la Roda, Tarazona de la Mancha o San Clemente han sabido aprovechar esta fiesta y conseguir aupar sus Carnavales, Casas de Haro ha permanecido estático, o quizá con un cierto regusto pesimista, han dado un paso hacia atrás. Y no hay que culpar, como casi todo, a las autoridades; quizá deberíamos culparnos a nosotros mismos. Ha habido esfuerzos para que cale un desfile y bailes de disfraces con intención de hacer nuestro Carnaval vistoso y colorido, pero debemos ser nosotros los que, con nuestros actos, y nuestra ilusión, consiga que el Carnaval prenda con una llama más ancha en nuestros corazones y volvamos a vivir el Carnaval como a principios de los 80, quizá los años en los que más se disfrutó del Carnaval en nuestro pueblo.

El Carnaval, en conclusión, tiene también mucho de cutre y de hortero, mucho de sábado de ansiosos y domingo de deseosas, tiene también mucho de arte y de exceso, pero no podremos negar que tiene también algo de nosotros mismos. Larga vida al Carnaval que comienza, como no puede ser de otro modo con Jueves Lardero.


Fotografías cedidas por: María Teresa Madrid Fernández.

domingo, 12 de febrero de 2012

CARNAVALES O CARNESTOLENDAS

El Carnaval desde siempre ha tenido una raigambre en la historia de Casas de Haro; desde siempre en Casas de Haro ha existido la tradición de vestirse de máscaras, menos que en otros sitios, pero ha existido.
No tiene la importancia de algunos pueblos o ciudades vecinos como La Roda, Tarazona de la Mancha o Villarrobledo que ya en 1510 tienen documentados esta tradición.


Pero Casas de Haro, fuera de ser desde siempre un pueblo pequeño, ha tenido su pequeña fiesta de Carnaval. Se trata, como todos sabréis, de una celebración pública que tiene lugar inmediatamente antes de la cuaresma, período cristiano que antecede a la Semana Santa, en el que no se puede comer carne.

En nuestro pueblo siempre se celebra una fiesta-verbena, organizada por el Ayuntamiento, en la que se premia el disfraz más original. También existe la tradición de una cabalgata de Carnaval que los niños realizan desde la Plaza Mayor a la Nave Almacén y que ha tenido su origen en la Asociación de Padres y Alumnos de Casas de Haro.

Por último, el Miércoles de Ceniza, y siempre con la colaboración y organización de la Asociación de Mujeres “Santa María Magdalena”, se ha hecho el tradicional Entierro de la Sardina en el que propios y extraños entierran el pescado, con su degustación típica en una lumbre improvisada.

Se trata de una fiesta con carácter movible (desde finales de enero hasta principios de marzo según el año). Su origen entronca con la tradición pagana de las fiestas en honor al dios Baco, dios del vino, y las saturnales (fiesta del invierno) y lupercales romanas. Según algunos historiadores, la tradición se remonta a las antiguas culturas sumeria y egipcia, hace más de 5.000 años.

A comienzos de la Edad Media, la Iglesia Católica propuso una etimología para el Carnaval, del latín vulgar carne-levare, que significa “abandonar la carne”. En italiano, el Carnevale significa la época en la que se puede comer de todo.



A finales del Siglo XX, varios autores han pensado que el origen del Carnaval podría provenir a las culturas indoeeuropeas, donde CARNA es la diosa celta de las habas y del tocino.

Por último, en nuestro pueblo, se tiene la tradición de realizar el Carnaval en dos fines de semana, con lo que entramos en período de ayuno: aunque no tenemos que tenerlo en cuenta, puesto que el segundo fin de semana se realiza para dar cabida a todos en dicha fiesta: nuestros pubes Intermedio y Boka Boka, realizan sendos concursos de carnaval, que unidos al del Ayuntamiento dejan un cuadro interesante para que los grupos de amigos se puedan vestir en Carnaval.

La temática, al igual que las carrozas, es variopinta: desde enanos, el típico hombre del saco, hadas, brujas, bebés, maestros, constructores; todo, evidentemente, con la cara destapada y la cara tapada. Normalmente todos habremos vivido la situación tediosa de estas máscaras pesadas que están toda la noche detrás de nosotros, y la sorpresa posterior cuando se quitan la careta.


Es evidente, que en la tradición cultural, muchos refranes entroncan con el Carnaval. He aquí un pequeño corpus de los más interesantes.
“No hay Carnaval sin Cuaresma”.
“Antruejo, buen santo; pascua, no tanto”
“El perro de Casas de Haro era tan sagaz que se fugaba por no ser manteado los días de Carnaval”
“San Matías y el Carnaval andan juntos en porfiar”

Por último, entre la abundante bibliografía sobre el tema, hemos elegido esta rima de Gaspar de Lucas Hidalgo, de su obra DIÁLOGOS DE APACIBLE ENTRETENIMIENTO, en la que trata el tema de unas Carnestolendas en Castilla.

Martes de Carnestolendas,
víspera de Ceniza,
primer día de Cuaresma.
Ved qué martes y qué miércoles,
qué víspera y qué fiesta;
El martes lleno de risa,
el miércoles de tristeza.
La mujer se viste de hombre
y el hombre se viste de hembra.
¡Qué abundancia de cosas,
qué de aparato de mesas,
capones, pavos, perdices,
conejos, gallinas tiernas.
¡Qué de gritos por las calles,
qué de burlas, qué de tretas,
qué de harina por el rostro,
qué de mazas que se cuelgan;
Trapos, chapines, pellejos,
estopas, cuernos, braguetas,
sogas, papeles, andrajos,
zapatos y escobas viejas!
y con ser tan grande el frío,
la gente se abrasa y quema…

sábado, 11 de febrero de 2012

JUEVES LARDERO

El jueves lardero se denomina así porque es el anterior al domingo de Carnavales. En toda España, especialmente en el mundo rural, tiene importancia, puesto que en este día todos los habitantes de los pueblos se reúnen en los campos para comer.

Lardero viene del latín lardum, que significa grasa. Es lógico que este uso se halla dado porque en esta época, tradicionalmente, se venía haciendo la matanza del cerdo. De ahí que el término más arriba comentado se haya usado tradicionalmente como equivalente a grasa. No olvidemos que después del domingo de Carnavales, o Carnestolendas, viene el miércoles de ceniza que abre el período conocido como la Cuaresma.

Hace tiempo, la Cuaresma equivalía a no poder comer carne, y no como ahora, que la Iglesia marca los viernes de Cuaresma con el ayuno o abstinencia de comer carne. Antes, este ayuno o abstinencia se realizaba durante toda la Cuaresma, es decir, cuarenta días sin comer carne. De ahí que el jueves anterior a ese ayuno o abstinencia, todos los habitantes se reunieran para disfrutar de una última comilona o banquete de la carne. Otra denominación era el jueves gordo.

En el mundo rural se tiene la costumbre de ir al campo, y en especial, a los pinares, por ser lugares de abrigo, para disfrutar de un banquete asado de carne: chorizos, morcillas, forro, cabezón, etc... En esto, quizá un carnicero nos podrá comentar qué tipo de carne se consume más.

Don Joaquín López Barrera, en su "ESTUDIOS DE SEMÁNTICA REGIONAL: ARCAÍSMOS Y BARBARISMOS DE LA PROVINCIA DE CUENCA" de 1912 habla de la primera edición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua, denominando a "lardero" de la forma siguiente:
"Epíteto que se da al jueves que antecede al domingo de Carnestolendas. Pudo llamarse así por ser este día en que regularmente abundan las cocinas de todo género de viandas, y se gasta más tocino y manteca que en los ordinarios".
No olvidemos que es un día de fiesta que comienza con el viaje de familias, grupos de amigos, y habitantes en general al pinar (en Casas de Haro, especialmente al de la Hoya del Agua) para reunirse ante una hoguera y beber y comer en un ambiente tranquilo y festivo. Efectivamente allí se cocinan platos típicos como pueden ser las gachas, el tojunto, y no tan típicos de estas tierras, como las paellas; pero si de algo puede referirse a jueves lardero como tal, es el hecho que la gente se reúna para comer cualquier tipo de carne asada; de ahí la denominación lardero.

Es también muy típico de este día que los niños se reúnan en un montón de tierra y realicen los típicos hornillos, que no es otra cosa que en un montón de arena del campo, realizar un agujero con una chimenea a modo de respiradero, rellenarlo de boja (o agujas de los pinos secas) y ramitas, y prenderla... Ha sido un entretenimiento que prácticamente todo Casas de Haro ha tenido de pequeño.

Sebastián Manuel Gallego Morales, en su novela "RECUERDOS DE INFANCIA Y JUVENTUD", de 2009, en la página 49 nos comenta que era un día en el que los niños y niñas de la escuela se reunían en el campo.
"Don Manuel, nos había explicado que el lardo era la grasa de los animales y que lardero era un adjetivo del jueves, queriendo decir todo: "el jueves de la grasa".
Nosotros lo entendíamos mejor, que se acababa comer chicha, que se acercaba la Cuaresma y la Semana Santa... que había que limpiar la orza, como decía Nicolás. 
Mi abuela lo entendía de otra forma. Nos decía: "con los niños no van esas reglas" y tenía razón. Seguíamos, como base de alimentación, con los productos del cerdo".
 En nuestro pueblo hemos dicho que es la Hoya del Agua el sitio típico donde disfrutamos de jueves lardero. También hay gente que va al Pinar del Chavo, aunque allí se dan cita nuestros vecinos los habitantes de Minaya, y no ha cundido dicha costumbre.

Hace muchos años, allá por el siglo XVI, la dehesa de Villapardillo era una zona importante de San Clemente. Su creciente importancia como zona boscosa importante para la manutención de las reses y también el hecho de pasara por ahí la vereda inmemorial que unía en el mundo romano la zona del centro de la península con la zona de Cartagena, hace entender que el término jueves lardero esté entroncado primero con la grasa, especialmente del cerdo, y segundo, por el hecho de que existiera una abundante vegetación en esta zona.

Pues bien, quisiera que adivinárais cómo se llamaba la Hoya del Agua en ese momento: quizá se entenderá mejor el significado de jueves lardero cuando se comente que antes se llamaba Hoya de la Puerca.

El refranero español, fuente de inagotable sabiduría popular, también contempla, entre sus refranes más conocidos, algunos relacionados con jueves lardero:

"Jueves Lardero, carne en el puchero"
"Jueves Lardero, longaniza en el puchero".
"Jueves Lardero, pan, chorizo y huevo"
"Jueves Lardero, chorizo entero". 
 "Jueves Lardero, al otro no comerás cordero".

Por tanto, como conclusión podemos hacerlo con un chiste de "LA BIBLIOTECA DE LA RISA" de 1859, en el que se dice lo siguiente:

Hay algunos pueblos, que llevan hasta la exageración, la costumbre piadosa de poner a los hijos el nombre del santo en cuyo día nacieron.
En uno de éstos, se bautizaba el hijo de un paleto, que había nacido el jueves antes de carnaval, llamado el jueves lardero (de lardo-grosura)
-¿Cómo se ha de llamar el niño?- preguntó el cura.
-Jueves Lardero.
-Pero, hombre, ¿está usted loco? 
-Señor cura, el santo del día no se le quita a nadie, Jueves Lardero se ha de llamar mi hijo, y sobre ello, Moreno".