
Hablar de la construcción de nuestro antiguo Ayuntamiento es una tarea harto difícil. En primer lugar, porque existe numerosa documentación en nuestro archivo municipal. Y por otro lado, adquiere gran relieve la responsabilidad de encontrarse con el testigo de describir la construcción del primer y único edificio en casi 150 años que se construyó por nuestro Ayuntamiento.
Ya desde el inicio de las sesiones de nuestro Ayuntamiento Constitucional, desgajado de San Clemente, en 1836-1837, ya existe la carestía de una sala capitular, de un juzgado municipal, de una sala para la secretaría y de una cárcel. La Plaza de la Constitución -actual Plaza Mayor- servía de escenario para la difusión de los edictos, dado el carácter ágrafo de la población.
“El Secretario manifestó a la Corporación que cumpliendo
con lo mandado (…) y a presencia del Regidor Julián Esteso, y demás vecinos que
concurrieron, a la hora señalada, había verificado la lectura (en la Plaza de
la Constitución) de los Boletines quedando los circundantes enterados de sus
contenidos; la Corporación quedó enterada”.
De hecho, en estos primeros años tenemos notables testimonios de la falta de Ayuntamiento. El 11 de abril de 1841 se produce el reemplazo de los mozos para el servicio militar en casa del Alcalde, don Antonio Matilla, "por falta de Ayuntamiento". Curiosa forma la de anunciar este reemplazo, por otra parte, con toque de campanas, que se suspendería cuando comenzara el sorteo y alistamiento. Numerosas son las ocasiones en las que en el libro de sesiones de nuestro Ayuntamiento se nombra la falta de Sala Capitular y de edificio de Ayuntamiento. El 14 de septiembre de 1856 se dice “Reunidos en la Secretaría de este Ayuntamiento por falta de Sala Capitular los señores que componen este Ayuntamiento (...)". Aún con cierta socarronería y retranca, se vuelve a nombrar esta carencia el 20 de septiembre de 1857: “Reunidos en las Salas Capitulares, o mejor decir sala de secretaría”.
Antes de la construcción del antiguo Ayuntamiento de Casas de Haro, ya había un interés latente sobre la construcción del edificio. Prácticamente, 30 años antes ya existía una intención de crear un local para la instalación de unas escuelas, Ayuntamiento y cárcel. El 14 de abril de 1850 se procede a solicitar al Señor Gobernador de la Provincia una licencia para la construcción de un edificio que albergara estas dependencias municipales:
“También manifestaron la
necesidad o conveniencia de que se hiciese en esta Villa una sala de
Ayuntamiento con un local para el depósito de cualquier preso o detenido,
mediante a que la reunión de esta Corporación para sus deliberaciones tiene que
estar en casa particular de Alquiler por faltar aquí edificio; y a mayor
abundamiento cualquier preso detenido tiene que depositarse en una casa
particular también: por cuyas razones sus mercedes acordaron se ponga en
conocimiento del Sr. Gobernador de la provincia a fin que conceda la
correspondiente licencia para la construcción de dicha obra”.
En 1852 cae un gran pedrisco que arruina las cosechas. El 20 de junio de 1852, el Ayuntamiento, presidido por D. Pedro Romero, recibe una asignación de 2.000 reales, lo que se decide utilizar para "la adquisición de un local para Escuela, Sala
de Ayuntamiento y cárcel, y hasta tanto lo expuesto por el Ayuntamiento no
se realice, se proporcione un local para la escuela interinamente y en alquiler
mediante a que el que ocupa en la actualidad lo necesita su dueño D. Juan José
Perona según lo tiene manifestado a la Corporación”.
Sin embargo, el 30 de octubre de 1852, se produce un déficit municipal de 3.224 reales y 9 maravedíes. Lo que supone que esa cantidad se utilice para mitigar ese débito, con lo que se da al traste las esperanzas de este Ayuntamiento en conseguir un edificio que albergue el Ayuntamiento. El montante sobrante de esta cantidad será pagada por repartimiento vecinal. Como no sería la situación de absoluta carestía del Ayuntamiento, que el propio secretario del Ayuntamiento, en el acta del 21 de noviembre de 1852 se queja de falta de recursos para ejercer su trabajo:
"Hizo presente el secretario de esta
municipalidad que se mira su destino con alguna indiferencia pues que ni se le
facilita brasero ni luz para trabajar de noche, no obstante de estar prevenido
en el capítulo de gastos de oficina; y en vista de la anterior manifestación
deliberó el Ayuntamiento acceder a la manifestación del mencionado Secretario
por cuya razón se le facilitarán los recursos que él mismo refiere”.
El 30 de agosto de 1857 se le exige al Gobernador una cantidad que se adeuda por haber pagado entre todos los vecinos el sueldo del médico cirujano, con lo que podría construirse la Sala Capitular. Esta deuda es de 5.500 reales. Se le da ciertamente una gran importancia a cumplir con este proyecto; el sentir es notorio en todas las Corporaciones que, en mayor o menor medida, quieren construir este anhelado proyecto. Esta exigencia no tiene respuesta. Por tanto, ni de una, ni de otra forma se consigue construir las salas del Ayuntamiento.
El 26 de septiembre de 1861 se realiza una reunión con los mayores contribuyentes en el despacho del secretario (a falta de sala capitular) para tratar sobre la conveniencia de construir un pósito para el grano. Contando con que habría unos 30 mayores contribuyentes, imagínense el caos de dicha reunión.
El 30 de noviembre de 1862 existe una orden del Gobernador Civil de la Provincia de Cuenca sobre la concesión de unas escuelas para nuestra población. Hay que recordar que dicha subvención, materializada 15 años después, no observaba en ningún momento la construcción de una Casa Consistorial. El Ayuntamiento, quizá por necesidad, quizá por lógica, enmascaró dicha obra y consiguió las escuelas, que dividió en dos partes: una dedicada a la escuela y otra dedicada al Ayuntamiento y dependencias municipales. Este acta es harto interesante, puesto que describe la situación del pueblo de Casas de Haro como angustiosa, dado que existen una carestía de recursos y sus habitantes, lejos de tener dinero o posesiones, se califican como simples colonos. Un colono es una institución del derecho romano que hace referencia a las tierras de cultivo. Sus características principales son que se trata de un estatus entre esclavitud y libertad, cultivaban tierras que no les pertenecían y estaban ligados a ellas, siendo libres y por el hecho de cultivarla pagaban un canon o renta anual, en especie o dinero.
"Para la construcción de locales de escuela y casas de los maestros tan necesarios
en esta población, por carecer de ellos, toda vez que en la misma se carece de
toda clase de recursos porque sus moradores no poseen nada en propiedad, y se
dedican al cultivo de sus campos como simples colonos,
desde luego resuelven se pida autorización al Gobierno de su Majestad la Reina,
Quien Dios Guarde, para que las expresadas obras se construyan con el producto
de la tercera parte de los bienes de propios enajenados de este pueblo,
depositados en la Caja de Depósitos de sucursales de la Provincia, único
recurso que tiene este pueblo para ello”
“El propio Sr. Presidente
expresó que no había encontrado local para secretaría del municipio, a falta de
sala capitular, para tener sus sesiones, y archivar los documentos de la
Secretaría y daba conocimiento de tal novedad, según se acordó (…)
El
regidor don Silvestre Perona hizo presente que no tenía inconveniente el que
hasta el día de san Juan de este año tenga el municipio sus sesiones en la casa
que tiene el Ayuntamiento dada por habitación al maestro de Escuela de niños de
este pueblo, toda vez que pasa a éste a otra casa, pero debe advertir que han
de tener las condiciones de que el Ayuntamiento desde el dicho San Juan de este
año, ha de tomar en arriendo para un año para el servicio que hace de cómo
local por el Ayuntamiento”.
Llegará la I República Española, y con ello volverá a retrasarse la construcción del Ayuntamiento y de las escuelas. Obviamente, esta situación crítica se notará en el propio Ayuntamiento, que no tiene dinero ni siquiera para comprar el sello o timbre oficial.
Por fin, el 10 de abril de 1877 se convoca una sesión extraordinaria en la que se habla de la urgente necesidad de la obra para las escuelas. Tal es la necesidad de un edificio nuevo, que el propio síndico, persona encargada de cuidar los intereses del Ayuntamiento, evalúa favorablemente la construcción del colegio. Es interesante observar que el Ayuntamiento siempre habla del edificio para darle un destino múltiple, aunque desde la Diputación Provincial, que es la que sufraga el coste, se habla siempre de unas escuelas, de niños y de niñas, separadas obligatoriamente, lo que veremos no se realiza.
"El Señor
Alcalde Presidente llamó la atención del municipio acerca de la urgente
necesidad de ejecutar las obras para locales de las escuelas, casas para los
maestros, sala capitular y cárcel y de los medios o recursos para llevarlas a
cabo. La corporación, en su vista conforme con el parecer del síndico presentada de que en aspecto no sólo no conveniente a los intereses de la
población la realización del proyecto sino que hasta es necesario impulsar su
ejecución por ofrecer ventajas inmensas a este pueblo, que no pueden ser por
nadie desconocidas, y persuadida de que será forzoso por falta de otros
recursos aplicar el producto de la tercera parte del 80% de sus propios
enajenados".
Diez días después, el 20 de abril de 1877, se evalúa esta nueva situación por la Junta de Asociados, en unión al Ayuntamiento. Recordemos que la Junta de Asociados la componen los mayores contribuyentes de impuestos del Ayuntamiento.
Se queda en convocar una Junta Extraordinaria para la Junta de Asociados a fin de
que éstos decidan qué hacer. El Alcalde don Juan Moya Buedo, en unión a los Asociados del Ayuntamiento acuerdan solicitar a la Excma. Diputación una subvención para este colegio por 25.000 pesetas. En documentación posterior, conocemos que se concedió 23.331,71 pesetas, lo que es de suponer que el montante que faltó hasta las 25.000 pesetas que costaba la obra lo pusiese el Ayuntamiento de sus recursos propios, lo que será imposible dado la dificultad de recaudación de granos y hallarse los barrios y aldeas muy equidistantes entre sí; con lo que se acuerda en septiembre del mismo año que se pague por reparto o suscripción vecinal.
"Se dio cuenta del proyecto de las obras destinadas para locales
de escuela, casas habitaciones para los maestros, sala capitular y cárcel (...)
se convencieron de su utilidad y conveniencia y necesidad para la población por
las razones de que este pueblo carece absolutamente de locales para los objetos
indicados, los que se tiene que costear de alquiler que graba en demasía
anualmente al presupuesto (...)
Resultando que el presupuesto particular de
estas obras asciende a la cantidad de 25.000 ptas y
que los recursos municipales ordinarios que la Ley concede a los Ayuntamientos, incluso el
repartimiento, ajenas, alcanzan para cubrir las atenciones fijas anuales, según
lo patentiza el presupuesto del corriente año, en que aparecen utilizadas las rentas
de las fincas no enajenadas hasta el día, no quedando otro medio para llevar
adelante las mejoras proyectadas que recurrir a los valores depositados en la Caja General de este
nombre por la tercera parte del 80% de sus propios enajenados (...)
Que razonando
las razones expuestas en pro y en contra, demostró el procurador síndico don
José Araque que no era posible renunciar a la ejecución de las obras ni creía
conveniente aplazarlas, pues lo que se halla supuestamente justificada su
utilidad, conveniencia y necesidad, y que en esta circunstancia juzgaba
procedente impetrar la conveniente autorización del Gobierno para aplicar la tercera parte del 80%
al presupuesto de las Obras (...)
Que en esta hipótesis se discutió amplia y
razonadamente por los señores concejales, y adjuntos, emitiendo cada uno su
parecer. Que reasumiendo las razones expuestas en pro y en contra, demostró el
procurador síndico Don José Araque que no era posible renunciar a la ejecución
de las obras, ni creía conveniente aplazarlas, puesto que se halla
suficientemente justificada su utilidad, conveniencia y necesidad, y que en la
atención juzgaba procedente impetrar la conveniente autorización del Gobierno
para aportar la tercera parte del 80% al presupuesto de las obras. Conformes
con este parecer y puesto a votación, se acordó por unanimidad que se solicite
del Gobierno la mencionada autorización”.
El 23 de enero de 1906 se evalúa que se constituya el archivo de la localidad en uno de los locales de la planta alta del edificio. Ya en agosto de 1910 se realiza un arreglo en la casa consistorial, dada su necesidad.
“Seguidamente hizo presente el Señor Alcalde que tenía necesidad de hacer varios gastos en el blanqueo de la casa Ayuntamiento, arreglo de los balcones y otros urgentes. Todos los Señores concejales observan autorizar al Alcalde para que tanto los gastos y trabajos realizados se paguen por cuenta del capítulo de imprevistos, y que en lo sucesivo siga gastando lo que considere necesario, sin necesidad de nueva autorización por dar a esta carácter amplio y suficiente para todo los pagos que se ocurran en el actual año económico”.
Ya en febrero de 1911, se observa que no existe un local para la cárcel, y se evalúa el alquiler de un local para la cárcel.
"Dada cuenta por el señor Presidente de no existir local para cárcel en el local de este Ayuntamiento, y enterados dichos Señores para que se acuerde sobre este particular, se acordó por unanimidad de los asistentes: que en vista de no existir en dicho ayuntamiento nada más que un pequeño portal, por el cual se da acceso a la Sala de sesiones y entrada a la escuela de niños y un pequeño local a la derecha dedicado a la Secretaría del Ayuntamiento, careciendo el mismo de ningún otro edificio propio de este Municipio, sea habilitado dicho portal para los casos, que por su poca importancia de delincuencia pudiera ocurrir, siempre que el tiempo lo requiera, y para si se diera algún caso de importancia, se habilite una casa particular, siempre que ésta reúna condiciones de seguridad, para la responsabilidad del alcaide de ésta, que es el que viene ejerciendo el cargo de Alguacil en este Ayuntamiento. Se acuerda admitir la referida del vecino Mercenario Martínez”.
En marzo de 1911, hay dificultad para asignar local de uso de Juzgado y archivo, lo que implica que se alquile un local a otro vecino para tal fin. En este acta también vemos que en un inicio el local de la Secretaría se usaba como cárcel, en un inicio.
“Que no existiendo local ninguno en este Ayuntamiento que se pueda habilitar para Juzgado y archivo, según se pide en la comunicación por no constar éste nada más que de la sala de sesiones y un pequeño local en la planta baja que desde algunos años se viene habilitando para la Secretaría de este Ayuntamiento y según versiones fue destinada en un principio a cárcel, sin saber consta o no oficialmente; no poseyendo este Municipio otros edificios que los enumerados (aparte las Escuelas), se vea qué local particular y en mejores condiciones pueda haber en este Barrio para alquilarle y entregarlo a referido Juzgado.
En vista hicieron uso de la palabra varios señores concejales y manifestándose que en este misma plaza existe un portal propiedad de Ventura Parra Madrid de estos vecinos y frente a la puerta de la Iglesia el cual se halla completamente independiente. Habiendo sido acogido por todos la proposición fue llamado a este a acto al referido Ventura y manifestando estaba conforme en alquilar dicho local por tiempo ilimitado y solo para ese uso, conviniéndolo así y por el precio de cuarenta pesetas anuales, aceptadas las proposiciones siempre que el mismo reúna condiciones, para lo cual y urgente del caso se acordó poner a dos concejales a enterarse de su estado, y habiendo verificado don Aniceto Carretero y don Narciso Moya, volvieron dichos señores, manifestando: que el referido local reúne condiciones y de seguridad por la buena puerta de dos hojas con su cerradura. Que acto seguido se limpie el referido local, pudiendo a la mayor brevedad hacer entrega de la llave, llevando de antemano al repetido local una mesa, silla de brazos y banco de los que existen en este Ayuntamiento como enseres.
Y verificado lo dicho, que por la Alcaldía se mande comunicación al referido Juez con entrega de la llave para que cuando tenga a bien haga la instalación del mismo.”

El 23 de mayo de 1915 se compra un arca de fondos municipales. En esa época no existían los bancos, y el dinero recaudado era muy peligroso tenerlo en las casas. Por lo cual se compra la conocida como "caja de las tres llaves", que servirá para tener en el Ayuntamiento dinero en metálico de los impuestos y que ha funcionado durante todo este tiempo, hasta la llegada de las entidades bancarias. Normalmente, las tres llaves que la abren las tienen el Alcalde, el Secretario y el Depositario de las cuentas, de tal modo que sólo se podía abrir en presencia de los tres.
Sin ánimo de extendernos, en 1996 se produce un acta muy curiosa. Dña. Rosa María Chazarra, alcaldesa en esos momentos, en unión a los concejales, acuerdan cambiar el antiguo Ayuntamiento de lugar, dado el mal estado del mismo, y desplazarlo del Barrio de Abajo al Barrio del Centro. Una vez habiendo decidido ese cambio, el pueblo se levanta en contra de esa decisión y el 7 de febrero de 1996 se produce una nueva sesión en la que se decide dejar el edificio consistorial en el lugar en el que está.

“Notificación
del acuerdo de la ubicación del Ayuntamiento. Se da lectura a a los escritos
presentados por los concejales Dña. Francisca Arroyo Mayorgas del PSOE y don
José Antonio Martínez Piqueras, del PP, los cuales manifiestan su postura con
respecto a la ubicación del Ayuntamiento considerando que debe mantenerse en el
mismo sitio. La Sra. Alcaldesa da la palabra a los distintos concejales que
componen el Ayuntamiento:
- Dña. María José Martínez López,
del PP: Es mejor la centralización de los servicios, pero el Ayuntamiento
siempre ha estado aquí, y debe seguir en el mismo sitio.
- D. Ángel Martínez Grande, del PP.
Yo tengo muy clara mi postura.
- D. José Antonio Martínez Piqueras,
del PP: Tengo que rectificar el sentido de mi voto, no tuve en cuenta a
los vecinos de abajo. Medité sus peticiones y pedí la convocatoria de un
pleno para que el Ayuntamiento siga en el mismo sitio.
- D. José Luis Martínez Grande, del
PSOE: Vivo aquí y me presenté para trabajar lo mejor para mi pueblo. Voté
sí, porque creí que lo más conveniente era centralizar los servicios en un
lugar único, pero yo estoy con el pueblo.
- Dña. Francisca Arroyo Mayorgas,
del PSOE: Yo voté sí por las mismas razones aducidas por mi compañero.
- D. Pedro Carretero Ramírez de IU:
yo lo veo bien en donde se construya, a mí me gustaría que estuviera en el
centro, pero hay que tener en cuenta la opinión de todo el mundo.
- Sra. Alcaldesa: Creo que el mejor
sitio para ubicar el Ayuntamiento es en el centro, pero si se quita el
Ayuntamiento de donde está, desaparecería el núcleo urbano en el que está
situado.
D. Pedro
Carretero Ramírez de IU: La Corporación es la que debe de decidir el cambio de
ubicación.
Por lo que
sometido a votación, el lugar en donde debe estar ubicado el Ayuntamiento y,
por tanto, la modificación del acuerdo del pleno en el que se acordaba su
traslado al futuro centro polivalente, por unanimidad se acuerda que siga en el
lugar actual”.
El nuevo Ayuntamiento costó 23.000.000 de pesetas, y su ubicación ha sido la misma; la historia se ha respetado en una institución que costó mucho esfuerzo realizar, y que debe servirnos como acicate para entender que la unión de todos está por encima de lo que piense uno. El 21 de mayo de 1997 se da luz verde al proyecto técnico de dicha construcción y a la demolición del antiguo ayuntamiento.
"Visto el
proyecto técnico de la obra denominada “Casa Consistorial” redactado por el
arquitecto técnico don Jaime Chavarri Colón por un importe de 23.890.329 ptas
Tras la
oportuna deliberación y con mayoría absoluta (3 del PSOE y 1 de IU), 2
abstenciones y uno en contra del concejal D. Ángel Martínez Grande del Grupo
Popular, se acuerda su aprobación”.
Durante la construcción del nuevo Ayuntamiento, se siguió prestando servicio en las oficinas de la Cámara Agraria, en el parque de los Mártires. En diciembre de 1998, se produce la inauguración del nuevo Ayuntamiento, por el Delegado de Obras Públicas don Ignacio Pina Martínez. Desde ese entonces, la modernidad hace que el Ayuntamiento haya ganado espacio y mejores condiciones para atender al ciudadano.
FOTOGRAFÍAS DEL ANTIGUO AYUNTAMIENTO: Excmo. Ayuntamiento de Casas de Haro.
FOTOGRAFÍAS DEL NUEVO AYUNTAMIENTO: Propias.